A pesar de lo mucho que me gusta, creo que nunca he publicado una foto de mi coche. El hecho de que lo lavara ayer después de meses es excusa suficiente para hacerlo.
Lleva conmigo algo menos de un año y es el resultado de una compra impulsiva, una de tantas, pero de momento es la más cara que he hecho.
Una de las cosas características de Fallas son los puestos de buñuelos, es llegar la primera semana de marzo y el centro de Valencia sufre una invasión de puestos de buñuelos y churros.
Esto, que puede sonar muy bien, en realidad no mola tanto. Desde las 7 de la mañana las calles huelen a fritanga que tiran para atrás, te revuelven el estómago camino del trabajo y todavía siguen ahí cuando sales ya de noche.
Éste es uno de los puestos que tenemos al lado de la oficina. Entre la oficina y la parada de metro hay 500 metros, lo justo para encontrarse con 4-5 puestos.








